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Los niños, sector más vulnerable; representa cerca del 35 por ciento de población obesa en el País Llevar una dieta balanceada, la mejor manera de prevenir los estragos de la obesidad
Todos los conocemos. Están en todas partes: tiendas, calles, en el transporte público, en restaurantes de comida rápida y hasta en las escuelas. Su aporte nutrimental es mínimo; provocan obesidad, diabetes, hipertensión, problemas renales, entre otros padecimientos. Son los “alimentos chatarra”, amenaza, cuyas consecuencias se observan, día a día, en las clínicas y hospitales del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
En los últimos años, según cifras de la Organización Mundial de la
Salud (OMS), México se ha convertido en el segundo país con mayor
número de obesos, sólo detrás de los Estados Unidos de América. Una de
las principales causas por las que el país ocupa esta alarmante
posición, es el consumo indiscriminado de alimentos ricos en grasas,
calorías y sodio, que no contribuyen a la alimentación del individuo,
también conocidos por los especialistas con el nombre de “alimentos
chatarra”, explicó la licenciada en nutrición Elsa Pizano Romo, jefa de
Nutrición en el Hospital General de Zona (HGZ) No. 26, del IMSS.
Frituras, hot dogs, pastelillos, hamburguesas, pizzas, pan dulce,
tortas, tacos y bebidas azucaradas, son ejemplos de este tipo de
comida, entre la que también se encuentran algunos productos que se
pretenden “saludables”, como barritas de cereales azucaradas, bebidas
para deportistas, etcétera. La facilidad con la que se consiguen estos
productos, abundó la nutrióloga, ha provocado su rápida asimilación
entre los hábitos alimenticios de los mexicanos y afectan también a la
infancia, cuyo sector cuenta con alrededor de 35 por ciento de
población obesa en el país, que acostumbra a consumir este tipo de
comida desde muy pequeños, en casa y escuela por igual. Ante este
panorama, el Instituto Mexicano del Seguro Social ha implementado
diversos programas en los últimos años, entre los que destaca
Prevenimss, con el que se combaten de manera frontal y constante los
malos hábitos alimenticios que llevan al sobrepeso y la obesidad.
Además, puntualizó Pizano Romo, los especialistas en nutrición del IMSS
recomiendan a los padres de familia acostumbrar a sus hijos desde
pequeños a llevar una buena alimentación, rica en frutas y verduras,
con suficientes granos, leguminosas y cereales, carne y grasa en
moderación, así como a tomar agua simple, en vez de bebidas azucaradas
en las comidas. Desterrar los “alimentos chatarra” de la dieta y
observar las recomendaciones de los nutriólogos del Seguro Social,
ayudará a niños y a adultos a llevar un estilo de vida más saludable y
prevenir enfermedades crónicas.
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